El PROFESOR DEL
NUEVO MILENIO
Es necesario no solo
reflexionar sobre el modelo del estudiante, sino también en el modelo del
profesor, que es el encargado de trasmitir, orientar, coordinar y facilitar el
aprendizaje individual y grupal que nos puede ser interesante reflexionar sobre
la línea de Rogers donde plantea algunas actitudes que debe poseer el profesor
en relación con los alumnos : “El profesor debe ser él mismo; es decir
una persona autentica y sin fachada” para expresar esta idea emplea
palabras como “ …coherente, genuino y congruente”. “El profesor
confía en el alumno…” lo explica Rogers a través del respeto, la
aceptación, confianza y estima por los estudiantes, proveniente del
convencimiento de la importancia del alumno, resumido en el termino de
este autor como “consideración positiva incondicional”. “El profesor
establece empatía con el alumno o grupo”, tratando de comprenderle desde su
interior, observar su mundo como el lo ve, escucha al alumno y en su escucha no
es evaluador. “El profesor está abierto a la experiencia”; lo que
significa que es capaz de partir del campo experiencial del alumno y el mismo
se considera sujeto de experiencias nuevas. Partir del campo experiencial del
alumno es partir de la realidad vivida y percepción de cada uno, es preferible
presentar varias posibilidades (conceptos, alternativas, vías de solución,
etc.) a presentar una sola, conviene recordar que el alumno aprende
mejor cuando contempla el contenido y lo enriquece como elemento pertinente e
instrumental para sus propias metas y objetivos. El profesor no debe
considerarse una persona cerrada, es sensible a los efectos de las innovaciones
y responde con flexibilidad; su aprendizaje es permanente, el se halla en un
proceso y no en una llegada definitiva. En este sentido aprende de sus
alumnos y con ellos; es capaz de cambiar sobre la marcha de un determinado plan
en beneficio del grupo.
Entre estas
informaciones que se hace referencia, las que tienen su origen en el
análisis psicológico que refieren a los procesos de aprendizaje y desarrollo de
la personalidad de los alumnos, es de importancia crucial que se influya con un
estilo pedagógico para la formación de un pensamiento más reflexivo
y un profesional mas integral en la formación del profesorado,
porque es pertinente asegurar el nivel educativo cualquiera que sea y el área
de aprendizaje profesional y ocupacional que se aborde; ya que parten de
determinación de necesidades de formación en el campo profesional.
En segundo lugar por que las informaciones que proporciona el análisis
psicológico son útiles para seleccionar objetivos y contenidos, para
establecer secuencias de aprendizaje, procesos de autoformación,
estructuraciones modulares y auto aprendizaje que se presente de forma asequible
y atractiva, sobre todo negociada profesor – cursante y una evaluación
que parta de la autoevaluación del alumno que facilite el crecimiento personal
de los mismos. En conclusión, tener en cuenta lo psicológico en el diseño
curricular nos conduce a una propuesta concreta en correspondencia con el
grupo humano a lo que está sometido determinado modelo de desarrollo (objeto de
cambio).
De forma general, analizando
reflexivamente el proceso de enseñanza-aprendizaje del currículum de la
Disciplina Formación Pedagógica General, podemos afirmar que en él se da
una interacción entre la estructura psicológica del que aprende y la estructura
didáctica que dispone el que enseña, todo ello mediatizado por la estructura
sociocultural del medio en el que se desenvuelve dicho proceso. Es necesario
pues disponer de un modelo de enseñanza que medie entre la teoría y nuestra
experiencia, un esquema interpretativo que contemple estos elementos en el
ámbito del currículum y favorezca la dirección cognoscitiva de los alumnos a
través del trabajo independiente y grupal.






